Todo el mundo conoce este sonido tan característico que hace un gato. Pero, ¿sabías que la función del ronroneo es mucho más compleja de lo que piensas? Al ronroneo se le atribuyen el modo de comunicación, la señal de sumisión e incluso los poderes curativos. Una descripción general de qué es el ronroneo y qué significa.
Encontramos las primeras huellas escritas del término «ronron» en un libro de Jean-Jacques Rousseau, La Nouvelle Héloïse, en 1761. «Ronron» es una onomatopeya, es decir, la etimología de la palabra es una imitación escrita del característico ruido que produce el gato cuando ronronea. El término «ronronear» es, pues, un derivado del verbo «ronronear», que a su vez se construye a partir de su raíz, la «ronronear».
La comunidad científica aún no se pone de acuerdo sobre el origen físico del ronroneo en los gatos. Los felinos no tienen ningún órgano dedicado al ronroneo. Puede ser que el ronroneo provenga de una contracción rápida de la laringe, dilatando la glotis y haciendo que las cuerdas vocales se separen repentinamente, lo que estaría en el origen del ruido. Sin embargo, se ha observado que los gatos que se han sometido a una laringectomía aún pueden ronronear utilizando su diafragma. Otras teorías, en cambio, favorecen la participación de la vena cava, la tráquea, la cavidad nasal o incluso la vibración de cuerdas vocales falsas para explicar este fenómeno.
El gatito comienza a ronronear muy pronto después de nacer, instintivamente. Así que el ronroneo es innato. A partir del segundo día, durante la alimentación, ronronea de placer, mientras su madre ronronea para calmar a su pequeño, tranquilizarlo e indicarle que está a salvo. Para el gatito, es un momento de intenso placer y consuelo, que todavía está ciego y dependiente. Por lo tanto, no es de extrañar que, una vez adulto, un gato aún ronronee en determinadas situaciones que le recuerden este período de la infancia: este es el caso, sobre todo, cuando patina sobre un cojín o sobre su dueño, y cuando empieza a ronronear al instante.
Los gatos no solo ronronean cuando están felices, como se podría pensar a veces. Dennis C. Turner y Patrick Bateson, que han publicado un libro sobre el comportamiento de los gatos, comparan la función del ronroneo con la de sonreír en los hombres: permite expresar satisfacción, calmar y crear una atmósfera relajante. Así que el gato ronronea cuando se siente bien. ¡Pero no solo eso!
De hecho, el ronroneo de los gatos también permite comunicar ciertas emociones negativas, como:
Si tienes miedo de no saber cómo reconocer un ronroneo alarmista en tu gato, no te preocupes demasiado: si tu gato se encuentra en una situación problemática o tiene dolor, hay varios otros signos que deberían poder captar tu atención. Si tu gato se acuesta boca arriba mirándote con ojos suaves, puedes imaginar que te está demostrando que está feliz (y tal vez le gustaría que le dieran unos abrazos). Del mismo modo, si tu gato ronronea cuando llegas a casa, es una forma de demostrarte que está feliz de verte. Por otro lado, si el ronroneo va acompañado de un comportamiento inusual (aislamiento, abatimiento, agresividad), algo no va bien.
Las vibraciones ronroneantes se emiten a una frecuencia de entre 25 y 30 Hz. Sin embargo, los estudios han demostrado que los sonidos de baja frecuencia (entre 20 y 140 Hz) tendrían efectos beneficiosos en los huesos, los tendones y los músculos, pero también en la mente. Esto podría explicar por qué los gatos se curan de las fracturas más rápido que los perros. También son menos propensos a las complicaciones postoperatorias, así como a las enfermedades de los huesos, los ligamentos y los músculos. Por lo tanto, el ronroneo de los gatos, además de su aspecto comunicativo, también tendría una función curativa.
Cada vez más personas hablan de los efectos terapéuticos del ronroneo en los seres humanos. Según algunos veterinarios y científicos, las vibraciones de baja frecuencia emitidas por el ronroneo de un gato serían captadas por los corpúsculos de Pacini, terminaciones nerviosas ubicadas debajo de la piel y sensibles a las vibraciones. Entonces se comunicaría un mensaje de placer al cerebro, que liberaría hormonas de la felicidad (serotonina, dopamina, endorfina). Esto tendría numerosos efectos beneficiosos en nuestro organismo: reducción de la presión arterial, reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, etc.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que el ronroneo no tiene una existencia oficial y que aún no se ha realizado ningún estudio científico que destaque los beneficios terapéuticos del ronroneo felino en los humanos. Por otro lado, un estudio de 1981 muestra los efectos beneficiosos de las mascotas en la salud mental: el 82% de los encuestados afirmó que tener una mascota les permitía sentirse mejor cuando estaban tristes y el 65% afirmó que su mascota les proporcionaba bienestar. Por este motivo, los gatos se utilizan con frecuencia en la terapia con animales, que consiste en poner en contacto a personas enfermas con animales para que se sientan mejor.