Veterinario de gatos
La visita al veterinario es muy importante para el bienestar del gato, así como para su salud. De hecho, es la única forma a tu disposición de cuidar a tu amigo de cuatro patas si está enfermo, pero también de comprobar que todo va bien durante las visitas de rutina que también te permitirán vacunarlo.

¿Por qué llevar a tu gato al veterinario?
Tener un veterinario cuando tienes un animal de compañía, ya sea un gato, un perro, un caballo o incluso un NAC, es fundamental. Esta persona de referencia se ocupará de tu compañero durante toda su vida. Ella es la que mejor conocerá a tu gato después de ti y, por lo tanto, podrá adoptar rápidamente los reflejos correctos en caso de problemas. Por supuesto, el veterinario también podrá tratar a tu gato si está enfermo o lesionado. Elige a alguien en quien confíes y que te haga sentir cómodo. No dudes en cambiarte de oficina en caso de duda.
Llevar a tu gato al veterinario también te permite solicitar un chequeo médico. El veterinario practica vacunas contra las enfermedades más graves (la coriza, el tifus, la rabia, la gripe aviar, la clamidia, etc.). Estas vacunas son muy importantes porque protegen a su gato, pero también a los demás animales de su hogar. Las vacunas no son peligrosas para su gato. Los gatos de interior también deben vacunarse.
Una visita al veterinario también te permitirá tratar a tu gato contra parásitos como garrapatas, pulgas o lombrices intestinales. Algunos de estos parásitos pueden atacar a los humanos, ¡así que no corras ningún riesgo!
El veterinario también está ahí para responder a todas sus preguntas y tranquilizarlo. Es él quien lo acompañará al final de la vida de su amigo de cuatro patas y lo ayudará a sobrellevar mejor la pérdida.
¿Cuándo debes llevar a tu gato al veterinario?
La frecuencia con la que debes llevar a tu gato al veterinario depende de ciertos criterios. Intenta que estas visitas sean lo mejor posible, para que tu gato no desarrolle miedo al veterinario. Si este ya es el caso del tuyo, tendrás que tomar todas tus precauciones.
La primera visita al veterinario
La primera visita al veterinario es muy importante cuando adoptas un gato, ya sea un gatito o un gato adulto. En el caso de un gatito, es incluso imprescindible, ya que permite al especialista hacer un examen inicial del animal y comprobar que todo está bien. Si ha comprado un gatito en una granja, el veterinario puede comprobar, en particular, que el animal no padece ningún defecto prohibitivo.
Para el gatito, se recomiendan tres visitas al veterinario. La primera, a los tres meses, permite un primer contacto con el veterinario, pero también recordar las vacunas y un examen detallado del animal. Al mes siguiente, el animal tendrá que volver a vacunarse. Por último, no olvides castrar o esterilizar a tu gato durante el primer año. La castración y la esterilización tienen numerosos beneficios para los animales.
La visita anual al veterinario
Posteriormente, una visita de inspección anual es suficiente. Esta visita te permitirá recordar las vacunas, hacer preguntas al veterinario si es necesario y comprobar que tu gato está bien.
La visita del gato mayor
Por lo general, se considera que los gatos se convierten en personas mayores alrededor de los 7 u 8 años. A partir de esa edad, sus necesidades cambian. También es probable que su salud se vuelva más frágil. Por estos motivos, se recomiendan dos visitas anuales al veterinario para gatos de edad avanzada o de edad avanzada. De este modo, el especialista podrá realizar un control de salud y asegurarse de que todo va bien con su bola de pelo. Esto te dará todas las posibilidades de mantenerla a tu lado durante más tiempo.
Preguntas para hacerle al veterinario
La comida
El veterinario puede ayudarte a elegir la comida ideal, ya sea comida seca para gatos o empanadas. Las necesidades de los gatos cambian según varios parámetros. Si su gato está enfermo, es posible que necesite comer alimentos terapéuticos. El veterinario te indicará cuáles son los mejores productos y te explicará cómo cambiar la alimentación de tu gato estableciendo una dieta de transición.
Parásitos
Algunas plagas son más comunes en algunas áreas que en otras. Por tanto, es necesario adaptarse y elegir los productos más adecuados para luchar contra todos estos parásitos que también pueden contaminar a los humanos.
Actividad física
Esto es especialmente cierto para los gatos domésticos, que nunca salen de casa. A menudo hacen menos ejercicio que otros, lo que puede contribuir a su aumento de peso, pero también a mantener un cierto nivel de aburrimiento. No dudes en pedirle consejo a tu veterinario para ayudar a tu gato a hacer ejercicio y controlar mejor su peso.
¿Cuánto cuesta un veterinario para un gato?
El precio de una visita veterinaria también depende del servicio que brinde el especialista. En caso de una cirugía de emergencia, este precio puede subir rápidamente a varios cientos o incluso miles de euros. Lo mismo ocurre con los tratamientos específicos para determinadas enfermedades.
Sin embargo, en general, una visita veterinaria clásica, con exámenes de rutina y recordatorios de vacunas, cuesta entre 50 y 80 euros. Las tarifas pueden variar mucho según la ubicación de la oficina. Los veterinarios de las grandes ciudades cuestan más que los del campo o de los pueblos más pequeños.
Si necesitas esterilizar o castrar a tu gatito, cuenta entre 150 y 300 euros para esterilizar a una hembra, y entre 150 y 200 euros para castrar a un macho. Añade unos 50 euros si has identificado a tu gatito mediante un chip electrónico (esta identificación también es obligatoria).
Si tiene dificultades para pagar al veterinario, tenga en cuenta que a veces es posible pedir ayuda a ciertas asociaciones. El precio de las consultas y las operaciones también es más económico en las escuelas de veterinaria.