¿Tu gato tiene miedo de ir al veterinario? ¿Nuestro consejo
La visita al veterinario es imprescindible para todas las mascotas. Para los exámenes de rutina, el gato debe consultar a un veterinario al menos una vez al año. Pero a veces, estas visitas son una fuente de estrés para tu gato, que puede perder el control hasta el punto de hacer que la visita sea ineficaz y que las siguientes visitas sean inviables. Por suerte, hay algunos consejos para relajar a tu gato durante las visitas al veterinario.

Visitas veterinarias para gatos
Los gatos necesitan ir al veterinario con regularidad, no solo cuando padecen una enfermedad, sino también para realizarse exámenes de rutina que puedan detectar cualquier problema al que puedan ser propensos en una etapa temprana. Para mantenerse en buen estado de salud, el gato debe estar vacunado y, si es necesario, administrarle refuerzos.
Esto significa que las visitas al veterinario pueden ser numerosas y, aunque sean angustiosas para su acompañante, siguen siendo necesarias. Sin embargo, puedes reconocer los signos de estrés en tu felino para anticipar mejor las consultas.
Miedo en los gatos
Aunque tu gato no tenga miedo, hay algunos estímulos que lo asustan. Entonces puede cambiar por completo su comportamiento y, a veces, incluso ser muy agresivo.
Debes saber que, por lo general, tu gato odia los ruidos, como el de tu aspiradora. También tiene aversión a todo lo que desconoce: por lo tanto, las consultas pueden resultar traumáticas, ya que se encuentra en contacto con otros animales en un lugar que no le es familiar. Por último, un gato tiene sus hábitos y no le gusta que se molesten.
Si tu gato está asustado, se esconderá en algún lugar para que puedas evitar arrastrarlo afuera. Su miedo puede incluso paralizarlo. A menudo, su cabello se eriza, sus pupilas se dilatan y sus orejas se pegan al cráneo.
Si observas estos signos en tu gato, trata de apaciguarlo, para que la visita se desarrolle en buenas condiciones para él, para ti y para tu veterinario.
Cómo calmar a tu gato antes de una visita al veterinario
Un hogar tranquilo para tu gato
Puede parecer sencillo, pero es fundamental: tu gato necesita vivir en un lugar tranquilo donde pueda prosperar.
En concreto, esto significa tener recipientes accesibles para comer croquetas y agua para los gatos, tener una dieta equilibrada, una caja de arena limpia, un árbol para gatos y algunos juguetes.
Tu relación con tu gato debe ser sana, si es posible evitando movimientos bruscos en su presencia y ruidos desagradables.
Hábitos a adoptar para el gatito
Puedes acostumbrar a un gato a ir al veterinario muy pronto.
Puedes acostumbrar a tu gatito a estar en presencia de extraños, lo que lo familiarizará con su veterinario más adelante: esta fase también se denomina «socialización». Además, no dudes en exponerlo gradualmente a elementos externos como el ruido u otros animales.
Para el transporte, deje una jaula disponible en la casa. Le servirá de escondite y lo asociará con un lugar familiar, lo que evita la ansiedad por viajar. Incluso puedes elegir una jaula cuya tapa se pueda quitar: ¡tu gato podría permanecer cómodamente en su lugar durante las consultas!
Por último, haz varios viajes al consultorio de tu veterinario, para que tu gatito se acostumbre al viaje sin tener ataques de pánico. No es necesario que consultes, simplemente haz el viaje con tu compañero, ya que el objetivo es que no siempre asocie sus visitas al médico con una experiencia desagradable, como los momentos en los que está en mal estado.
Precauciones que debe tomar
Atención, es imperativo que cuando transporte a su gato, sea imprescindible que esté en una caja de transporte proporcionada para este fin. Abrazarlo o sacarlo con correa puede ser peligroso para ambos, porque un animal asustado es impredecible.
Puedes jugar un poco con tu gato para relajarlo antes de partir, ¡pero ten cuidado de no excitarlo tampoco!
Tu gato también es muy sensible a tus emociones, actúa con normalidad en su presencia y no lo mimes más de lo habitual, o sospechará algo y se esconderá. Intenta mantener la calma para apaciguarlo: si siente tu estrés, replicará tu estado emocional.
Hable con su veterinario acerca de las ansiedades de su gato antes de la consulta. Él podrá aconsejarte, ya sea orientándote sobre aerosoles calmantes o dándole sedantes para tu felino. Al saber de antemano a qué se enfrentará, su veterinario también puede hacer algunos preparativos en su consultorio para que la consulta se desarrolle sin problemas.
Tómese un tiempo antes de partir para asegurarse de llegar a tiempo para la consulta y de que sus esfuerzos no fueron en vano.
Por último, si tiene la posibilidad, prefiera las citas matutinas, ya que la espera será más corta y la exposición a animales enfermos que estimulan el estrés será menor. En otras palabras, ¡la terrible experiencia de tu gato será más corta!