¿Qué comida debes darle a tu gato?
«Deja que tu comida sea tu medicina», dice el adagio. Lo que es cierto para los humanos también lo es para los gatos: una alimentación adaptada a sus necesidades nutricionales es esencial para su salud y bienestar. Sin embargo, no siempre es fácil determinar qué tipo de comida para gatos darle. Esta guía completa proporciona información detallada sobre la comida para gatos domésticos y te da consejos sobre cómo evitar tomar decisiones equivocadas.

¿Cuáles son las necesidades nutricionales de un gato?
La dieta del gatito
En los primeros meses de su existencia, la comida para gatos pasa por una etapa importante: el destete. Durante los 2 primeros meses de vida, el gatito debe evitar que lo separen de su madre, lo que le permite ser amamantado. Si tienes que amamantar a tu gatito tú misma, usa una fórmula especial para gatitos (debes evitar la leche de vaca porque es demasiado rica en lactosa y no tiene suficiente proteína).
El destete del gatito debe comenzar a partir de la quinta semana, introduciendo gradualmente alimentos mixtos. Tenga cuidado de no destetarlo demasiado repentinamente, ya que corre el riesgo de que sufra diarrea y otros trastornos digestivos. También debes asegurarte de que tu comida satisfaga las necesidades nutricionales de tu cuerpo en crecimiento; para ello, elige una marca de comida para gatos que adapte su dieta según su edad y necesidades específicas. Hector Kitchen te acompaña durante toda la vida de tu gato para proporcionarle una alimentación personalizada, basada en ingredientes de primera calidad que respetan su salud.
Un carnívoro estricto
Los gatos necesitan 42 nutrientes para mantener una buena salud. De estos nutrientes, 22 son aminoácidos, que son componentes básicos de las proteínas. El organismo del gato solo puede sintetizar 11 aminoácidos; los otros 11 deben provenir necesariamente de fuentes externas, porque el gato no puede producirlos por sí mismo: se denominan «aminoácidos esenciales». Algunos aminoácidos esenciales, como la taurina o el ácido araquidónico, solo se encuentran en las proteínas animales. Por este motivo, el gato es un carnívoro estricto; no puede prescindir de los productos de origen animal.
Del mismo modo, las necesidades proteicas de un gato son 1,5 veces mayores que las de un perro adulto. Cuente como mínimo entre un 30 y un 40% de proteína en la comida de su gato. Para satisfacer esta necesidad, en Hector Kitchen, las recetas se preparan con un nivel de proteína de entre el 31 y el 41%, según las necesidades específicas de su gato; este es un nivel de proteína promedio un 14% más alto que el de las principales marcas premium tradicionales y veterinarias.
Hidratos de carbono: ¿sí o no?
El tema de los carbohidratos en la comida para gatos es un tema de debate. Es cierto que los gatos, en comparación con los perros, digieren peor el almidón (¡a menos que esté lo suficientemente cocido!) , que es la principal fuente de hidratos de carbono de la comida para gatos. El almidón se encuentra especialmente en las patatas, los cereales, etc. Así que trata de limitar el nivel de carbohidratos a alrededor del 30%.
Sin embargo, es totalmente posible hacer que el almidón sea más digerible para los gatos: en Hector Kitchen, las patatas se cocinan a 90 grados, muy por encima de la temperatura de destrucción de la solanina, que tiene una acción irritante en el tracto digestivo. Cuando se cocina una fuente de almidón, se dice que el almidón se gelatiniza; luego puede ser digerido por las enzimas digestivas y liberar glucosa, que se utilizará como fuente de energía. Sí, ¡no olvidemos que los carbohidratos son una fuente de energía para tu gato!
Asimismo, es interesante destacar que entre los carbohidratos complejos, también encontramos fibras: estas ayudan a regular la actividad intestinal y facilitan la digestión. Por lo tanto, cuando se trata de carbohidratos, hay que saber distinguir lo que es cierto de lo que es falso: sí, algunos carbohidratos en cantidades demasiado grandes no son fácilmente asimilables por los gatos, pero otros también son una excelente fuente de energía y fibra, siempre que se respeten las cantidades recomendadas. Todo es cuestión de equilibrio.
Lípidos
Los lípidos son el componente principal de las grasas, que son un portador de energía esencial para los gatos. También proporcionan ácidos grasos esenciales, omega-3 y omega-6. Es necesario contabilizar entre un 10 y un 16% de la ingesta de grasas en la comida para gatos. Ten cuidado de adaptar la cantidad de lípidos según las necesidades específicas de tu gato, para evitar cualquier riesgo de obesidad. Para ello, Hector Kitchen elabora un perfil nutricional de tu animal, con el fin de ofrecerle una dieta adaptada a sus necesidades a lo largo de su vida.
Vitaminas y minerales
La presencia de vitaminas (A, B, C, C, B12, B12, ácido fólico) y minerales (calcio, fósforo, hierro, zinc, magnesio, sodio) es muy importante en la comida para gatos. En cuanto a la vitamina A (retinol), el organismo de un gato no puede transformar el betacaroteno en retinol en su intestino (a diferencia de un perro). Por tanto, debe ingerir un animal que lo haya procesado previamente, de ahí la importancia de una dieta cárnica para los gatos. Por otro lado, los gatos son capaces de sintetizar la vitamina C. Atención: las vitaminas son sensibles al calor y pueden destruirse durante la cocción; por lo tanto, es necesario considerar el uso de suplementos vitamínicos para compensar esta falta. Los minerales, por otro lado, resisten bastante bien la cocción.
Numerosas comidas, pero en pequeñas cantidades
El gato es un mordisqueador. Puede comer de 10 a 20 veces al día, pero en cantidades muy pequeñas, fiel a sus instintos. Por lo tanto, es bastante normal que no termine su plato cuando le das de comer. Lo mejor es darle comida ilimitada, ya que la mayoría de los gatos saben cómo regularse. Pero cuidado, este no es el caso de todos, especialmente de los gatos domésticos que a veces son incapaces de controlarse. Para evitar el sobrepeso, se les deben administrar dosis controladas, de 2 a 3 veces al día. Si quieres saber la cantidad ideal de alimento para darle a tu gato, consulta en 2 minutos con Hector Kitchen, quien determinará la cantidad exacta para cubrir las necesidades energéticas de tu gato.
La importancia del agua para los gatos
En su entorno natural, las presas ingeridas por los gatos contienen alrededor de un 60% de agua. Por lo tanto, la comida para gatos debe tener un nivel de humedad similar. También debe tener un recipiente con agua disponible en todo momento. Una buena hidratación ayuda a evitar la concentración en la orina, lo que aumenta el riesgo de cálculos renales.
Necesidades específicas de cada gato, que cambian a lo largo de su vida
Como acabamos de ver, los gatos tienen necesidades nutricionales específicas para su especie. Sin embargo, es importante tener en cuenta que cada gato tiene características únicas relacionadas con su edad, raza, particularidades físicas o necesidades específicas. Por lo tanto, es importante que la comida para gatos se personalice de acuerdo con su perfil nutricional: de esta observación nació Hector Kitchen. En función de varios criterios (edad, características, raza, peso, actividad física...), Hector Kitchen ofrece a su gato de compañía un alimento que se adapta perfectamente a sus necesidades.
¿Qué tipo de comida para gatos debes darle?
Comida seca
Las croquetas permiten el mecanismo de masticación, que actuará como un cepillado gracias al roce que asegura en los dientes; esto ayuda a retrasar la aparición del sarro y la placa dental. Además, las croquetas se pueden almacenar muy bien, por lo que se pueden dejar en el cuenco del gato sin que pierdan sus propiedades gustativas.
Paté
La comida se compone de un 75 a un 80% de agua, lo que permite una hidratación óptima para tu gato, que, como hemos visto anteriormente, extrae parte de sus necesidades de agua de la comida. Esto ayuda a reducir el riesgo de cálculos renales e insuficiencia renal. Además, el paté es una buena fuente de vitaminas, ya que estas se conservan mejor en este tipo de alimentos. Por último, el paté es un alimento para gatos muy apetecible: por lo tanto, no hay nada mejor para complacerlo.
Los beneficios de la binutrición
La binutrición consiste en alimentar a tu gato tanto con croquetas como con comida. La combinación de estos dos tipos de comida para gatos permite combinar los beneficios que aporta cada uno de ellos. ¡Pero no solo eso! La binutrición también tiene otros beneficios, que incluyen:
- Reducción del riesgo de neofobia (miedo a lo nuevo): al acostumbrar a tu gato a los diferentes gustos y sabores desde muy temprano, tendrá menos dificultades, una vez que sea adulto, para cambiar la dieta de tu gato. Esto es importante, especialmente si algún día tu gato debe cambiar a un pienso especializado para gatos (por ejemplo, en caso de enfermedad).
- Menor riesgo de obesidad: el paté ocupa mucho espacio en el estómago y aumenta la sensación de saciedad. Al añadir un bol de croquetas que esté disponible durante todo el día, ayuda a reducir la sensación de hambre y limita el aumento de peso.
- Envejecimiento más fácil: cuando los gatos envejecen, la binutrición permite conservar los nutrientes que aportan las croquetas mientras les dan de comer: estas últimas son más sabrosas y, al mismo tiempo, facilitan los tratamientos a base de medicamentos, ya que los comprimidos se pueden introducir directamente en ellos.
¿Qué pasa con la comida para gatos hecha en casa?
En el mundo de la comida para gatos, oímos hablar mucho del BARF, que consiste en darles comida cruda y casera (el término proviene del inglés «Biological Appropriate Raw Food», que se traduce como «alimento crudo biológicamente apropiado»). La idea es darle a tu animal una dieta para gatos que respete su constitución biológica y se acerque más a la que solía comer en la naturaleza. Pero cuando se trata de comida para gatos, ¿es realmente buena para su salud?
En teoría, sí, no podemos hacerlo mejor. Pero en la práctica, usted debe tener éxito en la preparación de recetas que puedan satisfacer todas sus necesidades nutricionales, por numerosas que sean. Si carece de lo que necesita, el riesgo a medio y largo plazo es que desarrolle deficiencias, lo que puede poner en riesgo su bienestar y su salud. Para lograr un equilibrio nutricional, necesitas unos conocimientos sólidos, por lo que lo mejor es que vayas acompañado de un veterinario para preparar la comida BARF de tu gato. Del mismo modo, la carne cruda es más sensible a la contaminación por bacterias. Tenga cuidado de usar solo carne fresca para evitar que su animal se enferme.
Por lo tanto, además del alto costo y el tiempo a los que BARF requiere dedicarle, las malas acciones pueden provocar desequilibrios nutricionales más o menos graves. Una dieta binutricional es más inteligente porque satisface todas las necesidades de su gato a un costo menor y, al mismo tiempo, reduce el riesgo de deficiencias.